miércoles, 6 de noviembre de 2013

El Barranco Oliván

         Se trata del último afluente sobre la orilla izquierda del Río Gállego que aquí abordaremos. El primer "reconocimiento forestal" de la cuenca del Barranco de Oliván fue efectuado en mayo de 1927 por un ingeniero de montes, el Sr. Carrera. Este hombre realizó en esas fechas el estudio general de la Sección 2ª de la cuenca del Río Gállego. Aquella Sección 2ª la dividió en tres perímetros quedando toda la cuenca del Barranco Oliván comprendida dentro del Perímetro III. Las propuestas de trabajos a realizar en esa Sección 2ª contemplados por el ingeniero Carrera no fueron tenidas en consideración por los responsables de la Dirección General de Montes y fueron archivadas. No se han podido saber las razones pero es muy posible que se priorizaran las actuaciones en otros cauces donde las mismas debían ser más urgentes. 

            Pero aquella situación fue temporal pues nueve años más tarde la situación cambió. El motivo de que aquél cambio hay que buscarlo en el escrito que recibió el Ministerio de Fomento en Madrid. El mismo lo suscribieron los Alcaldes-Presidentes de los Ayuntamientos de Barbenuta, Bergua-Basarán y Cortillas. Aquellos hombres pidieron "...la urgente ejecución de los trabajos necesarios para consolidad los edificios del poblado de Berbusa y para restablecer el tránsito por el camino que enlaza a dichos pueblos entre sí y a todos con Biescas". A raíz de dicha petición los responsables de la 6ª División Hidrológico Forestal (6ª DHF) encargaron al ingeniero de montes, el Sr. Brun, el estudio y confección del proyecto de trabajos necesarios para evitar el derrumbamiento de algunas casas de Berbusa. Los propios responsables de la 6ª DHF, una vez supervisado el anterior informe, concluyeron con una afirmación categórica al señalar que "...serían de nulo o escaso valor si no se consideraban como parte integrante del sistema total de corrección de la cuenca del Torrente Oliván, que es unidad hidrográfica indivisible, y que por consiguiente ha de serlo también en cuanto a su estudio y corrección".
        Aspecto del tramo final del Barranco Oliván desde Soprevilla desde donde se aprecia el Puente del Patrimonio.  Foto: Archivo Cartagra
            A pesar de lo dicho, el informe confeccionado por el Sr. Brun fue remitido a la Sección 3ª del Consejo Forestal para que este emitiera su opinión. Dicho consejo echó por tierra las esperanzas que se habían depositado en ese informe al recoger que "...no halla en él base suficiente para proponer la concesión de créditos y ejecución consiguiente inmediata, siendo necesario que, como servicio preferente, se estudie en detalle las obras que exijan la consolidación de los terrenos en que se asientan el camino interrumpido y el caserío de Berbusa amenazado de ruina y con cuyo detalle, sea redactado el proyecto respectivo que se elevará a la Superioridad dentro del plazo más breve...". Aquél informe contó con el beneplácito del Director General de Montes con fecha 14 de mayo de 1936.
            Así pues, el siguiente paso que se dio fue la redacción del proyecto con el fin de corregir las graves erosiones existentes en el Barranco del Lugar. Así era como se llamaba a este afluente del Barranco Oliván el cual partía el pueblo de Berbusa en dos barrios. Según aquél documento, la obras necesarias suponían un montante de 40.448,46 Pts y fue remitido para su aprobación por parte de la Dirección General de Montes un 12 de junio de 1936. El estallido de la Guerra Civil impidió su aprobación y este proyecto quedaría paralizado de forma indefinida. El mismo fue retomado años más tarde pues se ha podido verificar que las obras a ejecutar sobre este cauce quedaron aprobadas con fecha 7 de febrero de 1951. Sabemos que el presupuesto total de las mismas ascendió a 175.874,77 de las que 95.992,48 Pts se dedicaron a los jornales de los obreros, 19.800 Pts a los jornales de las caballerías que serían necesarias y otras 44.521,47 a materiales. A pesar de lo dicho tales obras nunca llegaron a ejecutarse. Paradójicamente, sí que se han localizado hasta tres documentos diferentes fechados en 1951 por los que el Director General de Montes autorizó el libramiento de tres cantidades diferentes hasta alcanzar el montante antes señalado. Sin embargo no se ha podido aclarar el motivo por el que las obras finalmente no se llegaron a ejecutar o dónde se invirtió el dinero aprobado y librado para tal fin. Las obras previstas en ese barranco consistían en la construcción de diferentes muros de mampostería hidráulica: Uno de 40 m de largo y 6 m de alto; otro de  30 m de largo y 2,5 m de altura; cuatro muros de consolidación de laderas de 10 m de longitud  y 4 m de altura y por último la repoblación con especies arbustivas de una hectárea.
Aspecto que presentaban las laderas que daban al Barranco del Lugar y la peligrosa ubicación de algunas casas de Berbusa. También se aprecian las paredes transversales de piedra construídas por los vecinos para sujetar y 
estabilizar la ladera. Foto: Archivo Cartagra

            Además, en julio de 1948 los responsables del Patrimonio Forestal del Estado (PFE) ya habían decidido retomar el proyecto global para toda la cuenca del Barranco Oliván. La intención de los mismos pasaba por redactar un nuevo proyecto que contemplara tanto las obras de corrección como las de repoblación forestal que fueran necesarias ejecutar a lo largo y ancho de esta cuenca. Para la elaboración de ese proyecto se contó con la ayuda de un alumno de la Escuela Especial de Ingenieros de Montes venido desde Madrid llamado Jaime Vigón Sánchez. Él se encargaría de la redacción de dicho trabajo en calidad de proyecto de final de carrera. (1)

            El Plan General de Corrección incluido en este proyecto adelantó de forma inequívoca por donde habrían de ir las líneas de trabajo del PFE en los años siguientes: "Para lograr el fin que perseguimos, el único medio verdaderamente eficaz y duradero, ya que los demás son tan solo un complemento, es la creación de masas de monte alto en espesura normal...". Además de las obras de hidrología propiamente dichas como eran los diques, las repoblaciones forestales pasarían a convertirse en muy poco tiempo en el otro gran eje de actuación por parte del PFE. La superficie a repoblar dentro de la cuenca del Barranco Oliván fue de 1.095 Ha de las que 208 Ha se repoblarían mediante siembra de bellotas de Quercus sessiliflora y otras 709 Ha con plantas de pino silvestre. Estas se plantarían de tres en tres en cada hoyo y estos se distribuirían en tresbolillo hasta alcanzar una densidad de 2.500 hoyos/Ha. También se contempló la plantación con diferentes especies de frondosas en otras 178 Ha. De la superficie total a repoblar resultaba que había 181,2 Ha que eran de propiedad particular. Este proyecto contempla abierta y claramente como forma para conseguir repoblar esa superficie, adquirirlas mediante el procedimiento de expropiación. De esta forma queda también recogido en este proyecto otra de las principales herramientas de las que echaría mano el PFE para conseguir sus objetivos. No obstante hay que recordar aquí que esa forma de adquirir terrenos sobre los que plantar ya había sido contemplada previamente en la propia ley de creación del PFE. Las consecuencias originadas por esta combinación de herramientas, repoblaciones forestales y expropiaciones, serán abordadas en futuros posts. 

Ubicación en plano del dique sobre el Bco. Pasata. Archivo Cartagra

            Pero el proyecto de este alumno incluye también algunos datos que resultan curiosos. Inicialmente contempló la repoblación de nada menos que 461 Ha con alerce, la mitad ubicadas sobre solano y la otra mitad en paco. Tras la supervisión del mismo, el empleo de plantas de alerce fue sustituido por el uso más lógico y apropiado para esta zona como era el pino silvestre. Dentro de los trabajos de fijación contempló el uso de palizadas y enfaginados, técnicas estas que ya habían sido empleadas en otros cauces como el Barranco Arás o el de Arratiecho. Propuso que para los piquetes de las palizadas se empleara madera de boj "...con objeto de darles mayor resistencia...". Los piquetes sería entrelazados con sargas y dada la abundancia de una especie y otra "...los materiales para su construcción se tomarán directamente sobre el terreno, con lo que conseguiremos reducir su coste a un mínimo".


Vista del dique superior del Barranco Oliván y caseta para guardar
 material y herramienta, hacia 1970. Foto: Archivo Cartagra

            Además de las repoblaciones forestales, este proyecto contempló la construcción de hasta nueve diques diferentes que en su conjunto suponían casi 15.000 m³ de mampostería hidráulica. Dada la longitud de este cauce se contempló también la necesidad de construir hasta 8 km de caminos para facilitar el acceso de diferentes materiales hasta la ubicación de cada uno de los diques previstos. Al mismo tiempo observó trabajos de mejora sobre caminos ya existentes en otros 13 km más. Todos ellos deberían tener una anchura de un metro y permitir que por los mismos circularan caballerías con carga sin ningún problema. Debido a la "...reducida capacidad para alojar obreros de los pueblos existentes en ella, y a la distancia a que éstos se encuentran del curso del torrente y en general de todos los puntos en los que han de llevarse a cabo..." este proyecto contempló también la construcción de albergues para los obreros así como almacenes para depósito de herramientas y materiales. Según dicho documento se planteó la construcción de hasta cinco albergues diferentes y "...dado que han de cumplir una misión puramente transitoria, se construirán de madera, recubierta en sus paredes laterales con adobes y en su cubierta con cartón embreado y estarán provistos de una puerta y dos ventanas". Era junto a estos albergues donde se tenía prevista la construcción de los almacenes referidos. La práctica nos dice que finalmente la mayoría de los obreros que trabajaron en esas repoblaciones acabaron alojándose de forma precaria en casas abandonadas de Berbusa y Basarán principalmente. Otros también se alojaron durante algunas campañas en los yerberos de varias casas de Oliván (2). 

            Lamentablemente, el proyecto hasta ahora seguido está incompleto por lo que no se ha podido consultar ninguno de sus planos. Esto impide saber con certeza gran cantidad de información como es la ubicación exacta de los nueve diques previstos o la de los albergues para los obreros. Tampoco se puede precisar cuáles eran las zonas donde se preveían realizar las principales repoblaciones forestales.

Carátula del proyecto original del dique
en Bco. Pasata. Foto: Archivo Cartagra
            Sin embargo sí que se ha podido localizar un proyecto posterior, de abril de 1966, en el que se contempla la construcción de un dique sobre un afluente del Barranco Oliván. Fue redactado por el ingeniero Carlos Revuelta y afectó al Barranco Forcos dentro del término de Oliván. Hay que aclarar antes de nada un pequeño error pues el nombre correcto de este cauce es el de Barranco Pasata, el cual presenta una cuenca de recepción pequeña de tan sólo unas 50 Ha. A pesar de lo dicho, el problema radicaba en que poco antes de desembocar en el Barranco de Oliván, una pista forestal cruzaba transversalmente su cauce. Y no era una pista cualquiera pues se trataba de la pista abierta en 1961 la cual ascendía hasta la Cruz de Basarán. En ese entorno el PFE había adquirido en los últimos años unas 2.400 Ha y consorciado hasta esa fecha otras 300 Ha más. En el monte de Basarán ya se había comenzado a repoblar en 1954, en Casbas en 1952, en Berbusa un año más tarde mientras que en Ainielle se comenzó en 1957. Para mediados de 1966 ya se habían repoblado en la zona unas 2.000 Ha. Además, aún quedaban por comenzar los trabajos de repoblación del monte de Cillas que lo hicieron ese mismo año.

            En ese contexto, resulta que cada vez que llovía de forma moderada a fuerte, las aguas del Barranco Pasata arrastraban gran cantidad de áridos de tal forma que la pista ubicada al final de su trazado quedaba totalmente cortada. Aquellos cortes frecuentes suponían un serio contratiempo para todos los trabajos que el PFE realizaba valle arriba, tanto repoblaciones como construcción de diques o apertura de pistas forestales. Así pues se consideró que la mejor manera de solucionar aquél problema y otros de mayor envergadura que podían llegar a presentarse, era la construcción de un dique sobre su cauce: "La construcción de un dique en el lugar que proponemos asegurará la ladera impidiendo su corrimiento y por tanto cesará la principal fuente de arrastres. La corrección de este torrente permitirá el paso libre por la pista de Basarán y se impedirá un progreso en la erosión que podría ser catastrófico para la integridad de la pista y del poblado de Oliván" (3). Además, esa misma pista era por la que los ingenieros del PFE tenían previsto extraer la madera procedente de los aclareos de las repoblaciones cuando llegara el momento de efectuarlas. Queda claro que se trataba de una pista estratégica para los intereses de este organismo forestal por lo que no dudaron en intentar solucionar de raíz cualquier problema que pusiera en peligro el buen funcionamiento de la misma.
Diseño del dique previsto según el proyecto de 1966. Foto: Archivo Cartagra
Vista del mismo dique en 1971 al poco de finalizar las obras. Foto: Fototeca INIA
            El conjunto de la obra propuesta alcanzó un volumen total de 150,87 m³, el empleo de 45 kg de dinamita, 140,8 m³ de arena, 1.299,20 kilos de cemento portland o 163 m³ de mampostería hidráulica para forrar el dique de cemento armado. El montante total de esta obra ascendió a 152.102,52 Pts donde los jornales supusieron la partida más importante, nada menos que 103.072,68 Pts. Los salarios tras ocho horas diarias de jornada en función de las categorías fueron los siguientes: Capataz, barrenero y encofrador: 220 Pts (27,50 Pts/hora); Albañil: 300 Pts (37,50 Pts/hora); Peón: 180 Pts (22,50 Pts/hora); Pinche: 100 Pts (12,50 Pts); Caballería: 240 Pts (30 Pts/hora).

            El interés antes referido en esta pista forestal queda también de manifiesto en el puente que el PFE construyó en 1961 para atravesar el cauce del Barranco de Oliván. Se trató de una obra mixta entre un puente y un pequeño dique, de tal forma que su construcción también sirvió para reducir la pendiente de este cauce. Con ello se pretendió garantizar la integridad de un tramo de pista de unos 300 m que discurría paralela y a la misma altura que las aguas del Barranco Oliván. Cabe señalar que hasta la fecha no se ha podido localizar ninguna documentación sobre esta obra.  
Aspecto de la construcción del puente sobre el Barranco Oliván en 1961. Foto: Archivo Cartagra
            En la actualidad este barranco presenta a lo largo de su cauce tan sólo tres diques hidráulicos de primer orden frente a los nueve que llegaron a ser contemplados en el proyecto inicial localizado y aquí comentado. Estos se ubican en el tramo final del Barranco de Oliván, uno por encima del puente antes citado y otros dos por debajo del mismo y a la altura de pueblo de Oliván. A estos tres hay que añadir uno más, el también aquí mentado que se construyó sobre el Barranco Pasata.
    Vista aérea del tramo final del Barranco Oliván con la ubicación de los diques y puente construídos.                   Foto:Archivo Cartagra

           
Bibliografía y Fuentes:
-(1): Proyecto Corrección del Torrente Oliván; Archivo Servicio Provincial Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de Huesca.
-(2): Piedras y Penas en tiempos del Patrimonio. Carlos Tarazona Grasa; Oliván, 2007.
-(3): Patrimonio Forestal del Estado; Servicio Hidrológico Forestal. Proyecto construcción dique de mampostería en el Barranco de Foscos; Zaragoza, abril de 1966. Archivo Servicio Provincial Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de Huesca.

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